Para ayudar a solventar este
problema Bosch trabaja en la actualidad en un nuevo dispositivo
que es capaz de ver todas las señales de tránsito, de leer su
contenido y de informar de forma permanente al conductor de cuál
es el límite de velocidad que rige en cada momento o de cuál es
la última señal avistada. Se trata del Road Sign Recognition (RSR
o Reconocimiento de Señales de Tráfico).
El sistema se basa en una cámara
colocada tras el espejo retrovisor interior, que mira al frente
y detecta todas las formas propias de las señales: triángulos,
cuadrados, círculos u octógonos. A continuación, el dispositivo
lee el interior del objeto visualizado para comprobar si es una
señal o no.
Si se trata de una indicación de
tránsito, la cámara examina el contenido, lo compara con su
archivo, identifica la señal y se la muestra al conductor en una
pantalla en el cuadro de instrumentos. En caso contrario, el RSR
desecha el objeto y procede a buscar otro. Toda la operación
dura unos pocos milisegundos.
Entre las posibles aplicaciones
del Road Sign Recognition está la de adecuar en cada momento la
velocidad del vehículo a las limitaciones regidas, tanto de
velocidad, como de preferencia de paso.
Para ello, basta con permitir que
el RSR interactúe con el control de crucero, de forma que cuando
el conductor lo active, el vehículo programe su marcha en
función de las señales de tránsito.
Cuando se comercialice el RSR, en
fecha aún no comunicada, se convertirá en el mejor copiloto y en
el mejor antimultas.