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Lanzamientos: BMW
17/03/06 6:35 pm.
"BMW 130i"
El dinamismo de un deportivo purasangre y
la utilidad de un auto compacto de cinco puertas: esa es
la combinación que esperaban muchos apasionados
automovilistas.
Powerby©.-
El BMW 130i le confiere una dimensión
completamente nueva al placer de conducir. Con su motor de
seis cilindros en línea de 195 Kw./265 CV alcanza
prestaciones que hasta ahora eran más propias de coches de
competición. El propulsor del BMW 130i de 3.000 c.c, con
Valvetronic y una revolucionaria combinación de materiales
ligeros, establece una nueva referencia en entrega de
potencia y eficiencia. El nuevo motor de seis cilindros en
línea es el primero del mundo fabricado en serie que tiene
el bloque fabricado con una combinación extremadamente
ligera de magnesio y aluminio. En el caso del BMW 130i,
esta innovadora tecnología del motor está combinada con un
concepto automovilístico muy especial. La tracción
posterior, el chasis de avanzada tecnología y la
distribución equitativa del peso sobre los ejes son
factores que redundan en una agilidad extraordinaria,
impasible fidelidad a la trayectoria y gran precisión de
la dirección. Otra innovación del BMW 130i consiste en su
sistema de dirección activa*, una tecnología realmente
revolucionaria.
El sistema DSC (control dinámico de
estabilidad) de última generación también es nuevo,
incluyendo funciones de frenado adicionales para
garantizar un nivel aún mayor de confort y seguridad. El
resultado de todas estas características se percibe a
través de sensaciones que, al volante de un coche del
segmento compacto, son únicas. El BMW 130i es el buque
insignia de la Serie 1 de BMW, que está teniendo un éxito
de ventas extraordinario. Las versiones con motores de
gasolina de cuatro cilindros 116i, 118i y 120i y las
variantes con motor diesel 118d y 120d han causado furor
en el mercado gracias a las cualidades de su chasis, que
permiten disfrutar al máximo de la conducción. Ahora, con
el BMW 130i, continúa la exitosa historia de la Serie 1 de
BMW, agregándose un capítulo realmente fascinante.
Los potentes motores y la tracción trasera
permiten disfrutar al máximo de la conducción. Las cuatro
puertas, el portón posterior de grandes dimensiones y el
versátil habitáculo ofrecen un máximo nivel de
funcionalidad.
Se trata del único coche del segmento que
dispone de tracción trasera, una condición necesaria para
disponer de las cualidades dinámicas que distinguen a un
genuino BMW: extraordinario dinamismo, maniobrabilidad
segura y tracción óptima en cualquier situación. Este
concepto permite disfrutar al máximo de la conducción y
con el nuevo BMW 130i esas sensaciones se multiplican.
Combinando motores potentes y tracción
posterior en coches compactos, los ingenieros de BMW
adquirieron ya hace casi cuarenta años la reputación de
tener instinto para desarrollar automóviles que permiten
disfrutar del placer de conducir. La fascinación de esa
idea persiste. Y los medios técnicos para ponerla en
práctica llegan a su culminación con el BMW 130i.
Con sus dimensiones exteriores compactas,
el voladizo extremadamente reducido delante, su bajo peso,
sus anchas vías y la mayor batalla del segmento (2,66
metros), el BMW 130i dispone de todas las condiciones
necesarias para ser un automóvil ejemplarmente ágil. A
ello se suma el ideal reparto de pesos entre ejes de casi
50 : 50. Este equilibrado y armonioso reparto redunda en
una gran estabilidad al girar súbitamente el volante y,
además, garantiza el aplomo de la trayectoria al tomar
curvas a gran velocidad, porque las fuerzas centrífugas se
reparten por igual entre los dos ejes.
El nuevo eje posterior de cinco brazos
acentúa de modo óptimo el carácter deportivo del BMW 130i,
contribuyendo a la finura de su reglaje y mejorando el
confort de rodadura. La innovadora construcción con acero
ligero proporciona una estructura sumamente rígida y
procura un guiado muy preciso de las ruedas mediante sus
barras rectas y los cortos brazos de palanca. También la
construcción del eje delantero del BMW Serie 1 contribuye
a realzar sus cualidades dinámicas. El eje delantero de
columnas telescópicas con doble articulación inferior y
barra estabilizadora es casi completamente de aluminio. A
pesar de su bajo peso, se distingue por ser extremadamente
rígido.
Las ventajas de esta innovadora tecnología
del chasis se manifiestan especialmente en la forma de
transmitir la potencia en las ruedas posteriores. El BMW
Serie 1 es fiel a su trayectoria y su conducción es
extremadamente precisa, incluso a altas velocidades. Su
carácter deportivo se pone de manifiesto al reaccionar
inmediatamente a los más mínimos movimientos del volante y
del pedal del acelerador. El BMW Serie 1 no adolece de
interferencias de la transmisión en la dirección, propia
de los coches de tracción delantera. Por ello, el
conductor percibe a través de la dirección unas
informaciones muy precisas sobre el estado dinámico del
coche y sobre las condiciones de la calzada.
La dirección activa*, ofrecida por primera
vez en este segmento automovilístico, permite conducir el
BMW 130i con una facilidad y precisión hasta ahora
desconocidas. En este sistema, la desmultiplicación de la
dirección y su asistencia se adaptan automáticamente a la
velocidad del coche. De esta manera, el coche puede
conducirse con máxima precisión en cualquier curva,
independientemente de la velocidad. Resulta más fácil
efectuar maniobras a baja velocidad, por ejemplo al
aparcar, ya que tienen que darse menos giros al volante.
Al conducir a velocidades mayores, la dirección también
resulta muy precisa, aunque con reacciones menos directas
a medida que aumenta la velocidad.
El BMW Serie 1 se distingue por su carácter
marcadamente activo. Su excepcional diseño consigue que
las fascinantes sensaciones de estar al volante de un BMW
ahora también se puedan experimentar en el segmento de los
coches compactos. El nuevo BMW 130i crea una dimensión
completamente nueva del dinamismo de la conducción.
Resulta difícil describir la eficacia con que la potencia
del motor se convierte en prestaciones impresionantes.
Estas especiales cualidades del BMW 130i se explican por
las bondades de un propulsor que en la categoría de los
automóviles compactos marca un hito en términos de
ingeniería de motores. El motor de seis cilindros en línea
de 2.996 cc tiene 195 kW/265 CV y par máximo de 315 Nm a
lo largo de una larga y alta cresta de la línea de las
revoluciones del motor entre 2.500 y 4.000 r.p.m, datos
que corresponden al propulsor más potente, eficiente y
ligero de su tipo en el mercado, capaz de conjugar de modo
ejemplar una rápida entrega de potencia, suavidad de
funcionamiento y una gran economía.
El nuevo motor de seis cilindros en línea
pesa tan sólo 161 kilogramos, con lo que es el más ligero
del mundo en su categoría. La optimización del peso se
consiguió recurriendo a una novedosa combinación de
magnesio y aluminio. El magnesio pesa un 27 por ciento
menos que el aluminio, por lo que su utilización permite
ahorrar un peso considerable en comparación con las
soluciones convencionales de fundición gris. El sistema de
accionamiento de las válvulas totalmente variable (VALVETRONIC)
con regulación continua de los árboles de levas (VANOS) de
admisión y escape, redunda en un fascinante nivel de
eficiencia. El sistema VALVETRONIC, integrado por primera
vez en un motor de seis cilindros en línea, consigue
respuestas más inmediatas y un aprovechamiento mucho más
eficiente del combustible que los sistemas usuales con
mariposas de admisión.
Así, cualquier toque del pedal del
acelerador del BMW 130i se traduce de inmediato en
dinamismo de conducción fácilmente dosificable. Además,
los niveles de consumo y de gases de escape son mínimos
considerando la potencia del motor. También la acústica
del motor de seis cilindros merece una mención especial.
El sistema de escape, desarrollado especialmente para este
coche, tiene dos salidas cromadas y transforma cualquier
movimiento del acelerador en un sonido profundo y
deportivo, contribuyendo así a la fascinación del 130i.
La versión más nueva del motor de seis
cilindros en línea de 3.000 c.c de BMW es fiel expresión
del alto nivel tecnológico de la marca. Es ejemplo y nivel
de referencia para ingenieros de todo el mundo y, al mismo
tiempo, corresponde a la solución ideal que exigen los
clientes amantes de un estilo de conducción deportivo. Las
extraordinarias cualidades del propulsor se aprovechan en
diversas series de la gama de automóviles BMW. Montado en
el BMW 630i Coupé, brilla por su gran potencia, suavidad y
eficiencia.
En el BMW 530i, garantiza una combinación
perfecta entre confort y dinamismo. En el BMW 330i, este
motor ha conseguido aumentar el placer de conducir,
marcando diferencias aún más claras en el correspondiente
segmento.
La decisión en favor del montaje de este
propulsor bajo el capó del BMW Serie 1 significó alcanzar
niveles de conducción que difícilmente se expresan
apropiadamente a través de los sobrios datos de las
prestaciones. Aún así, los escuetos datos son, de por sí,
impresionantes. El BMW 130i, equipado de serie con una
caja de cambios manual de seis marchas, apenas necesita
6,1 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Su velocidad
punta es de 250 km/h con corte electrónico. A pesar de
estas prestaciones, excepcionales en el segmento de los
coches compactos, el BMW 130i tan sólo consume 9,2 litros
a los 100 kilómetros.
Gracias a la utilización de aceros
altamente resistentes, la carrocería del BMW 130i es
extremadamente rígida. Ello explica su gran agilidad y,
además, garantiza que el coche mantenga fielmente su
trayectoria y reaccione con seguridad incluso al efectuar
maniobras rápidas. La carrocería soporta sobradamente el
excepcional potencial dinámico del BMW 130i.
Más aún: la construcción básica dispone de
amplias reservas de seguridad que, en situaciones
especiales, ofrecen un alto nivel de protección a los
ocupantes del coche. Los nuevos tipos de acero
especialmente resistentes le confieren una extraordinaria
rigidez a la carrocería del BMW Serie 1. Las fuerzas que
inciden en ella en el caso de un choque, provocan una
deformación programada gracias a un sofisticado sistema de
largueros y travesaños.
De esta manera, la jaula del habitáculo
casi no sufre deformaciones, con lo que los ocupantes se
someten a esfuerzos mínimos. El conjunto de elementos de
seguridad pasiva está formado por los cinturones de
seguridad automáticos de tres puntos, los airbags
frontales de dos fases, los airbags laterales delante y
por los airbags de cortina a lo largo de las ventanillas
laterales, que protegen las cabezas tanto a los pasajeros
que viajan en los asientos delanteros como también a los
que están sentados atrás.
Para activar y controlar los airbags, los
pretensores y limitadores de tensión de los cinturones
delanteros, se recurre a la tecnología de control más
innovadora. Dependiendo de la intensidad y del tipo de
impacto, se emiten las señales necesarias para activar
selectivamente los elementos de protección. Ello significa
que este control individual garantiza que sólo se activen
los elementos de seguridad que efectivamente se necesitan.
En caso de colisión, el borne de seguridad de la batería
interrumpe el flujo de corriente y, a la vez, desactiva
automáticamente la bomba de gasolina, desbloquea las
cerraduras de las puertas, activa las luces intermitentes
de emergencia y enciende las luces del habitáculo. El BMW
Serie 1 ofrece otra novedad en este segmento de coches
compactos: para que viajen los niños con seguridad, es
posible montar hasta tres asientos para niños con anclaje
tipo ISOFIX*. En caso de utilizarse con ese fin el asiento
del acompañante, el airbag frontal correspondiente se
desactiva mediante un interruptor con llave. El BMW Serie
1 ya ha podido demostrar la calidad y la eficacia de sus
sistemas de seguridad, ya que tras someterse a las duras
pruebas de choque Euro-NCAP, obtuvo la máxima puntuación
de cinco estrellas.
La gran estabilidad de marcha que distingue
al BMW Serie 1 es, a fin de cuentas, también un factor de
seguridad. Pero siempre pueden surgir situaciones que
superan los límites dinámicos del coche. El BMW Serie 1
está preparado para esos casos, disponiendo de tecnologías
capaces de reducir considerablemente el peligro de
accidentes. El sistema de control dinámico de la
estabilidad (DSC) se ocupa de mantener la trayectoria
deseada del coche en situaciones difíciles (por ejemplo,
al esquivar algún obstáculo que surge de repente).
Accionando independientemente los frenos de cada una de
las ruedas, se evita que el coche derrape.
El BMW 130i es el único modelo de la Serie
1 de BMW que lleva la variante más nueva del sistema DSC.
Esta nueva versión incluye funciones de frenado
adicionales que permiten frenar en menos espacio y que,
además, son capaces de mantener la trayectoria del coche
al frenar en curvas, para lo que se distribuyen las
fuerzas de los frenos según las circunstancias
específicas.
Además,
si la calzada está mojada, se aproximan ligeramente las
pastillas a los discos en intervalos regulares de tiempo
con el fin de secar los discos, por lo que cuando llueve
no se produce retardo en la respuesta de los frenos.
Además, el acercamiento preventivo automático de las
pastillas de freno a los discos, cuando se retira
bruscamente el pie del acelerados, acorta notablemente el
tiempo de reacción. El sistema de frenado de emergencia
(control dinámico de los frenos DBC) está integrado en
todas las versiones del DSC. El sistema de control de
frenado en curvas (CBC) y la distribución electrónica de
la fuerza de frenado (EBV) en función de la carga del
coche, son funciones adicionales a los sistemas de control
de la estabilidad del coche DSC y ABS. El sistema de
control de tracción (ASC) regula el deslizamiento de las
ruedas y procura siempre una capacidad de tracción
suficiente sobre terrenos sueltos o resbaladizos.
Otra función complementaria del DSC de
última generación evita que el coche ruede hacia atrás al
iniciar la marcha cuesta arriba. Los conductores que
prefieren un estilo de conducción más deportivo pueden
activar la modalidad DTC (sistema de control dinámico de
la tracción), incluida en el sistema DSC. El DTC permite
un mayor deslizamiento de las ruedas.
Otro sistema de seguridad único en el
segmento de los coches compactos, son los faros
direccionales*, que ahora se estrenan en el BMW 130i y que
también pueden montarse en todos los demás modelos de
la Serie
1. Estos faros siguen los movimientos del volante de forma
que al entrar en una curva giran correspondientemente para
que el haz de luz se proyecte en ángulo y ofrecer así una
mayor visibilidad. De esta manera, el conductor nota que
la luz del coche le guía de forma segura en la curva.
El sistema de frenos del BMW 130i se
distingue por su alto rendimiento y rotunda eficacia. Con
discos de gran tamaño en las ruedas delanteras y traseras,
el 130i consigue frenar mejor que todos los demás coches
del segmento. Además, la fiabilidad aumenta gracias al
sistema de indicación constante del desgaste de las
pastillas. Los sensores detectan el estado de las
pastillas y la unidad de control se encarga de procesar
dichos datos e indica al conductor el kilometraje que
falta para el siguiente cambio de las pastillas,
considerando el estilo de conducción. Además, también se
calcula el kilometraje restante correspondiente a otras
piezas sujetas a desgaste y estos datos pueden consultarse
en el monitor en color de grandes dimensiones*, montado en
la parte superior del salpicadero, o en la pantalla del
ordenador de a bordo, situada entre el velocímetro y el
cuentarrevoluciones.
El BMW 130i tiene, al igual que las
variantes con motores de cuatro cilindros de la serie,
luces de freno de superficie variable de dos etapas, una
novedad en el segmento de los coches compactos. La
finalidad de esta innovación tecnológica de BMW consiste
en evitar choques en cadena. Si el conductor del BMW 130i
frena con normalidad, la intensidad de la luz de freno
también es normal. Al pisar el freno a tope o cuando se
activa el ABS, automáticamente se enciende una superficie
adicional en las luces de freno. Así se obtiene una señal
luminosa más intensa, por lo que los conductores que van
detrás también tienden a frenar con más fuerza.
El sistema de mando iDrive* es único en el
segmento de los coches compactos y también es ejemplar
para coches de segmentos superiores.
Este sistema de mando está incluido de
serie si el cliente adquiere uno de los sistemas de
navegación. Simplemente pulsando, girando y desplazando el
mando de control («controller») que se encuentra en la
consola central, es posible elegir y activar todas las
funciones secundarias, de confort y de regulación del
coche. El menú, de óptima estructura, aparece en una
pantalla de control de gran tamaño que se encuentra en la
parte superior de la consola central. Las funciones que se
utilizan con frecuencia (por ejemplo, la calefacción y el
aire acondicionado), se activan mediante interruptores
adicionales que se encuentran en la consola central. Otras
funciones especialmente relevantes pueden controlarse
utilizando las teclas multifunción que se encuentran en el
volante. La clara y ergonómica estructura de los mandos,
dividida en una zona de conducción y en otra de confort, y
la gran calidad en todos los detalles le confieren al BMW
130i un carácter especialmente distinguido, acorde con las
expectativas generadas por un automóvil selecto.
Opcionalmente, muchas funciones del coche también pueden
activarse mediante órdenes por voz*.
El conductor de un BMW 130i puede compartir
la fascinación de un coche deportivo con hasta cuatro
personas más. Además del gran confort que ofrecen los
asientos, el BMW 130i también tiene un maletero muy
espacioso para ser un coche tan potente y deportivo. Con
su banqueta posterior abatible y un volumen de maletero de
330 litros que, dependiendo de la posición de los
asientos, puede llegar a ser de 1.150 litros, este
automóvil de cinco puertas es perfectamente capaz de
transportar objetos voluminosos. El portón del maletero se
abre hacia arriba y su parte inferior llega hasta una
altura de 1,80 metros, para facilitar la carga del
maletero. El portón se desbloquea con el mando a distancia
o con la manecilla que lleva el emblema de BMW. La carga
útil de hasta 500 kilogramos y la gran versatilidad del
maletero contribuyen a aumentar su utilidad práctica, así
como también los numerosos vanos portaobjetos, el piso
doble del maletero y el enchufe eléctrico.
El BMW 130i dispone de una red de
separación* para evitar que el equipaje se desplace hacia
adelante en una eventual frenada de emergencia, evitando
el peligro que supondría para los ocupantes.
En el habitáculo de BMW 130i se combinan de
modo excepcional las características funcionales,
confortables y deportivas. Los asientos ofrecen confort
duradero y sujeción segura. Estos asientos, combinados con
la columna de la dirección regulable en sentido horizontal
y vertical, permiten encontrar siempre la postura ideal
gracias a sus múltiples posibilidades de regulación,
apropiadas para personas especialmente grandes o pequeñas.
La disposición de los pedales del acelerador, del freno y
del embrague es única en los coches de este segmento. Dado
que el motor del 130i está montado longitudinalmente, ha
sido posible colocar los pedales de modo centrado en
relación con el asiento del conductor, a diferencia de los
coches con motor transversal, que suelen tener los pedales
desplazados ligeramente hacia la derecha.
En estas circunstancias resulta sencillo
encontrar la postura óptima para conducir deportivamente
trayectos largos de forma relajada al volante de un BMW
130i. Opcionalmente se puede adquirir un apoyo lumbar* con
regulación en cuatro posiciones. Un equipamiento que hasta
ahora sólo se ofrecía en coches especialmente deportivos
de segmentos superiores es el sistema neumático de
regulación del ancho del respaldo de los asientos
deportivos*. Con él, basta pulsar un botón para conseguir
regular el ancho del respaldo de forma que la sujeción
lateral resulte óptima.
El acceso de confort* le permite al
conductor arrancar el motor de su BMW 130i sin sacar el
mando a distancia del bolsillo. Basta que se acerque al
coche, y el mando transmite una señal de identificación.
Al accionar la manecilla, las puertas se desbloquean
automáticamente. A continuación no hay más que pulsar el
botón de arranque para que se ponga en marcha el motor. La
iluminación* de la zona alrededor de las puertas es única
en el segmento de los coches compactos. En el caso del BMW
130i, esta función está coordinada con el funcionamiento
de la luz de habitáculo.
Al desbloquearse las puertas, las luces de
diodos luminosos, integradas en la parte inferior de las
manecillas exteriores de las puertas, iluminan el suelo en
la zona de acceso al coche.
Los sistemas de audio que se ofrecen para
el BMW Serie 1 son de los que mejor sonido ofrecen en su
categoría. Las guindas a estos sistemas de sonido son los
voluminosos altavoces de graves montados bajo los asientos
delanteros, y el sistema LOGIC 7. El BMW 130i lleva de
serie la radio Business con lector de CD. El equipo de
entretenimiento del BMW Serie 1 puede ampliarse con los
sistemas de navegación* de gran calidad, interface
Bluetooth* para teléfonos móviles y servicio telemático
BMW Assist* que incluye acceso a Internet*. De este modo,
el BMW Serie 1 ocupa también en este sector un lugar
privilegiado en el segmento de los coches compactos.
El control permanente del estado de la
batería contribuye a aumentar el nivel de fiabilidad del
BMW 130i. En el momento en que el sensor del nivel de
carga de la batería detecta que la batería tiene poca
carga, se reduce la intensidad del consumo de corriente de
diversos elementos de confort.
De esta manera, se puede asegurar que la
batería siempre será capaz de poner en marcha el motor.
Sentarse al volante del BMW 130i es empezar
a disfrutar. La memorización de los ajustes del coche en
cada mando a distancia contribuye a aumentar el confort.
Concretamente, un BMW de la Serie 1 es capaz de
«reconocer» hasta tres usuarios diferentes por sus mandos,
activando de inmediato los ajustes respectivos. Así,
cuando el conductor se sienta al volante del BMW 130i,
diversas funciones ya se han ajustado automáticamente a
sus preferencias personales. El mando memoriza de forma
automática los últimos ajustes del sistema de audio (tono,
volumen, emisoras memorizadas) y del climatizador
(temperatura y distribución del flujo de aire), además de
la posición de los asientos regulables eléctricamente* y
de los espejos retrovisores.
Es
posible personalizar el BMW 130i hasta ocho días antes del
inicio de su fabricación
El BMW 130i es un auto muy especial gracias
a sus excepcionales características. Además, la gran
cantidad de colores de carrocería, tapicerías y líneas de
equipamiento interior, junto con su amplia gama de
equipamientos opcionales - inusuales en el segmento de
los coches compactos -, ofrecen muchas posibilidades
de elección. La personalización de un BMW casi no conoce
límites. Lo mismo se aplica al BMW 130i, que no es un
coche que se fabrique en grandes series con determinados
equipamientos fijos y sin dejar posibilidad de elegir
opciones. Más bien es un automóvil que siempre se fabrica
sobre pedido y exactamente de acuerdo con los deseos de
cada cliente. Es casi imposible que en un año se fabriquen
dos BMW 130i exactamente iguales.
Para permitir tales posibilidades de
personalización es indispensable disponer de un
sofisticado sistema de logística. En el BMW Group se ha
desarrollado un sistema de fabricación que consigue
alcanzar un máximo nivel de fiabilidad y que, a la vez,
permite proceder de una forma muy versátil antes y durante
la fabricación. Con el proceso de producción y ventas
orientado hacia el cliente (KOVP, según las siglas en
alemán) se consigue una coordinación perfecta entre cada
una de las fases del proceso de ventas y fabricación.
Esto supone importantes ventajas para el
cliente, que puede modificar el equipamiento de su auto
hasta ocho días antes del inicio de su fabricación.
MeCh
Fuente/
Fotos: Prensa BMW Group Argentina
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