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Estreno Mundial
05/11/06 1:34 pm.
"Nuevo
BMW M6"
El nuevo M6 de
BMW M GmbH es el coupé más deportivo de la lujosa serie 6.
Ello significa que la versión M6 del gran coupé de BMW es
uno de los automóviles más bellos del mundo y, al mismo
tiempo, es el representante más noble y, a la vez, más
potente de todos los tiempos de la serie 6.
Powerby©.-
El BMW M6 tiene un motor de 5.000 cc, diez cilindros, 507
CV (373 kW), su par es de 520 Nm y gira hasta más de 8.000
r.p.m. Junto con el chasis decididamente deportivo, este
propulsor consigue que el nuevo BMW M6 adquiera el rango
de un superdeportivo de pura sangre. Pero mientras que sus
competidores suelen tener sólo dos asientos, el M6 ofrece
el espacio y el confort de un real 2+2, además de contar
con el lujoso equipamiento de un típico BMW del segmento
automovilístico más alto.
El BMW M6
Coupé comparte su potente motor con el BMW M5. Desde su
aparición, este modelo, equipado con el extraordinario
motor, es considerado el listón de referencia en el sector
de las berlinas deportivas. Ahora, el BMW M6, equipado con
este propulsor de alto rendimiento, marca las pautas en el
sector de los coches deportivos de lujo tipo 2+2. Y los
ingenieros no solamente confiaron en la vehemencia del
motor, sino que, al mismo tiempo, redujeron el peso de la
carrocería y, por lo tanto, disminuyeron la masa que debe
acelerarse. Considerando su dinamismo, el M6 está hecho
para los circuitos de carreras; por su confort y
equipamiento, es apropiado para todas las carreteras del
mundo. Además, el elegante diseño del BMW Serie 6 Coupé ha
sido modificado moderadamente, con la discreción que
distingue elementalmente a todos los modelos M.
El
cliente percibe la aparentemente infinita potencia del
motor de diez cilindros de altas revoluciones al mando de
una caja de cambios secuencial SMG de siete marchas, un
chasis de extraordinario comportamiento, una lujosa
carrocería de innovadora construcción ligera y de un
equipamiento completo y distinguido, experimentando una
dimensión completamente nueva de la deportividad
automovilística. Resulta difícil encontrar verdaderos
competidores del M6, porque por sus prestaciones está
cerca de coches deportivos puristas, y por su presencia se
asemeja a berlinas deportivas, pero mucho menos ágiles.
Gracias a su innovador conjunto propulsor, su potencia
específica, incluso superior a la del M5, a su excepcional
maniobrabilidad, aunque siempre manteniendo la plena
utilidad cotidiana de un gran coupé, los ingenieros de BMW
M GmbH afirman, con razón, haber creado un segmento propio
para el nuevo M6.
Con el V10,
los modelos BMW M5 y M6 disponen de uno de los muy pocos
motores de altas revoluciones montados en una berlina o en
un coupé.
Dentro de la
marca, el V10 es el motor técnicamente más sofisticado y
más potente.
Pero la
potencia no lo es todo. Más bien es importante que se
consiga una buena capacidad de aceleración y, por tanto,
un buen comportamiento dinámico. Éste depende de la
capacidad de propulsión que realmente se consigue. La
capacidad de propulsión a través de las ruedas motrices es
el resultado del par motor y de la relación total de la
caja de cambios.
El
sistema de altas revoluciones permite una relación óptima
de la caja de cambios y de la caja del eje posterior y,
por lo tanto, la obtención de una fuerza de propulsión
impresionante.
El compacto
motor atmosférico de altas revoluciones es la solución
ideal para obtener un motor de máxima potencia. Con sus
revoluciones máximas de 8.250 r.p.m., el V10 avanza hasta
niveles que, hasta hace poco, estaban reservados a los
coches de competición de pura sangre. Concretamente,
supera el límite máximo de 100 CV por 1.000 cc. De este
modo, su potencia específica corresponde a la de un coche
de competición automovilística.
Los dos
motores V10 tienen ángulo de 90 grados porque ofrece
ventajas en términos de supresión de vibraciones y
compensación de masas del cigüeñal. El cárter del cigüeñal
ha sido concebido como placa de apoyo tipo «bedplate» para
resistir el enorme esfuerzo que suponen la presión
originada por el proceso de combustión, las altas
revoluciones y las vibraciones. El cigüeñal extremadamente
rígido tiene un séxtuplo apoyo.
El sistema de
control variable del árbol de levas «doble VANOS» se ocupa
de una adaptación perfecta al cambio de solicitaciones. De
este modo es posible conseguir tiempos de regulación
extremadamente cortos. En la práctica, esta solución
significa lo siguiente: más potencia, mejor recorrido de
la curva del par motor, respuesta óptima, menos consumo y
gases de escape menos contaminantes. Tal como es usual en
la competición automovilística, cada cilindro tiene su
propia mariposa y la regulación es plenamente electrónica
en cada bancada.
El
sistema de escape es doble hasta los silenciosos, tras de
los cuales los gases abandonan el sistema a través de los
cuatro tubos terminales, característicos de los coches M.
La calidad de los gases de escape corresponde a la norma
UE4 o, respectivamente, a la norma estadounidense LEV 2.
El M6 se diferencia del M5 por tener un sonido más ronco y
deportivo.
Los excelentes
datos de potencia y de gases de escape se deben, también,
a la unidad de control del motor. Los procesadores son los
más potentes que hasta ahora fueron aprobados para la
utilización en un automóvil.
La unidad
tiene que cumplir criterios muy estrictos, considerando
las altas revoluciones del motor y la gran cantidad de
funciones de regulación y control.
Una de las
guindas de la unidad de control del motor es la tecnología
de flujo de iones para la detección de autodetonación y de
fallos de encendido y de combustión. Con esta tecnología
es posible detectar cualquier autodetonación a través de
las bujías en cada cilindro por separado, controlar si el
proceso de encendido es correcto y detectar posibles
fallos, con el fin de llegar lo más cerca posible a los
límites teóricos y, por lo tanto, para obtener la máxima
potencia. La bujía hace las veces de actor para el
encendido y de sensor para detectar la evolución del
proceso de combustión.
El concepto de
motor de altas revoluciones sólo tiene sentido, si el
motor está combinado con una caja de cambios de relaciones
correspondientes. Únicamente así es posible aprovechar el
par motor mediante relaciones más cortas, transformándolo
en una capacidad de aceleración óptima.
La
caja de cambios secuencial SMG de siete marchas es
exactamente la caja apropiada para armonizar con el motor
V10 y poner su potencia en las ruedas motrices. BMW M es
el primer fabricante del mundo en ofrecer una caja de
cambios secuencial de siete marchas y función Drivelogic.
Más que la caja secuencial anterior de seis marchas, la
SMG de siete marchas permite cambiar más rápidamente en la
modalidad secuencial de accionamiento manual, aunque
también es apropiada para circular confortablemente
activando la modalidad de cambio automático de marchas.
Además, los saltos de las revoluciones y del par son
menores, gracias a la marcha adicional.
Con la caja
secuencial SMG de siete marchas se cambia utilizando la
palanca de la consola central o las levas del volante. En
comparación con la caja SMG anterior, la nueva generación
de la caja SMG permite cambiar de marchas un 20 por ciento
más rápidamente. Los cambios se hacen más «fluidamente» y
en menos tiempo. Así, apenas se percibe la inevitable
interrupción del flujo de potencia al cambiar. El M6
acelera prácticamente sin tirones desde 0 hasta alcanzar
la velocidad máxima.
La función
Drivelogic de la caja SMG permite al conductor elegir, en
total, entre once opciones para adaptar la característica
del funcionamiento de la caja SMG a sus preferencias
individuales al conducir.
Seis de estos
programas pueden preseleccionarse estando activa la
modalidad de cambio de marchas secuencial manual
(modalidad S).
Las
características de estas seis opciones cubren un margen
desde conducción dinámica reservada hasta francamente
deportiva. En la modalidad S, el conductor siempre cambia
de marchas manualmente. Activando la función «Launch
Control», la caja SMG con Drivelogic cambia de marchas
justo antes de alcanzar las revoluciones máximas en cada
marcha; además, esta función consigue que el resbalamiento
de las ruedas sea óptimo al acelerar, hasta que el M6
alcanza la velocidad punta.
Estando puesta
la modalidad de cambio automático (modalidad «Drive» D),
la caja cambia por sí sola las siete marchas. Lo hace en
función del programa de conducción elegido, de la
situación específica al conducir, de la velocidad y de la
posición del acelerador.
La caja de
cambios secuencial SMG no solamente ayuda al conductor a
alcanzar altas prestaciones de carácter claramente
deportivo; también ofrece diversas funciones de seguridad.
Concretamente, en situaciones críticas (por ejemplo al
bajar de marchas sobre calzadas resbaladizas), activa
rápidamente el embrague para evitar que el gran momento de
arrastre del motor actúe sobre las ruedas motrices, ya que
de lo contrario podría derrapar el coche. Otra de las
funciones especiales es el sistema de asistencia en
cuestas, con el que es posible poner en movimiento el
coche sin tirones al subir una cuesta. Bajando una cuesta,
el sistema de detección de pendientes pone una marcha
inferior con el fin de aprovechar mejor el efecto de freno
del motor.
La caja de
cambios SMG también contribuye a la atractividad acústica
del V10. Si se baja de marcha al acelerar, la electrónica
se ocupa de dar un golpe de gas «breve y rugiente»,
empleando los términos que utilizó un experto en la
materia.
La
combinación de motor V10 y caja de cambios secuencial de
siete marchas consigue que el conductor de un BMW M6 Coupé
disfrute al máximo al volante. Al acelerar de 0 a 100
km/h, el M6 para el crono en menos de 4,6 segundos,
alcanza los 200 km/h transcurridos apenas unos 14 segundos
y el corte electrónico frena su imparable ímpetu a los 250
km/h. El velocímetro permite intuir hasta dónde podría
llegar este potente deportivo sin dicho corte electrónico,
ya que la escala llega hasta los 330 km/h.
La variante
norte del legendario circuito Nürburgring es un baremo
incuestionable para medir el dinamismo de un coche. En el
circuito con el trazado más exigente del mundo, ya desde
hace varios decenios se marcan las diferencias entre los
que valen y los que no, cuando de dinamismo de conducción
se trata. En ninguna otra parte se puede apreciar tan
directamente el funcionamiento coordinado de todos los
componentes de un coche en situaciones extremas. El BMW M6
da la vuelta al circuito en unos ocho minutos, con lo que
iguala a coches deportivos de pura sangre y se pone por
delante de sus competidores.
Tales cronos
demuestran cuán extremadamente deportivo puede ser el M6
si el conductor así lo desea. El chasis del BMW Serie 6,
de por sí ya excelente, y sus sistemas de asistencia
fueron adaptados debidamente a las excepcionales
prestaciones del M6. Se diferencia del chasis del M5 en la
medida en que la distancia entre ejes es más corta y,
además, su centro de gravedad es más bajo, por lo que
resulta incluso más ágil. Ello significa que el M6 es, por
tanto, un coche diferente, también en lo que se refiere a
la configuración y el reglaje de su chasis.
El
bloqueo M del diferencial, variable en función del giro de
las ruedas, le confiere al coche una gran estabilidad de
marcha y una tracción óptima, especialmente al salir de
las curvas. El diferencial es capaz de ofrecer la tracción
que marca la diferencia, incluso en situaciones dinámicas
muy exigentes, es decir, cuando los coeficientes de
fricción son muy diferentes en las ruedas de tracción.
Otra ventaja consiste en que al aumentar la diferencia de
giro de las ruedas de tracción, de inmediato aumenta el
momento del bloqueo. De esta manera siempre se mantiene la
capacidad de aceleración.
El M6 dispone
de una nueva generación del sistema dinámico de control de
la estabilidad (DSC). Mientras que el primer nivel del DSC
fue concebido para ofrecer el máximo nivel de seguridad al
conducir, la M Dynamic-Mode es la modalidad que, al igual
que en el M5, prefieren los conductores que tienen un
estilo de conducción deportivo. El sistema DSC puede
desconectarse pulsando una tecla que se encuentra montada
en la tapa de la palanca de cambios.
El sistema de
control electrónico de la amortiguación (EDC) del M6
permite al conductor elegir entre los programas confort,
normal y deportivo, con lo que las características del
chasis cambian desde deportivas y duras hasta cómodas. El
conductor controla el sistema EDC mediante la tecla MDrive
que se encuentra en el volante o utilizando el pulsador
que se encuentra junto a la palanca de cambios de la caja
secuencial SMG.
Con
frecuencia, el conductor no necesita toda la potencia y la
máxima agilidad del M6, por ejemplo al circular por la
ciudad. Por ello, cuando se pone en marcha el motor, se
activa el programa P400, que aprovecha 400 CV del motor.
Pero basta que el conductor pulse la así llamada tecla de
potencia que se encuentra junto a la palanca de cambios,
para disponer de la potencia total del motor de diez
cilindros. Al hacerlo, cambia la respuesta del coche,
siendo más espontánea en la modalidad P500 deportiva y
teniendo unas características más bien propias de la
competición automovilística en el programa P500-Sport, con
lo que el conductor puede dar rienda suelta a vibrantes
emociones al conducir.
En
concordancia con su enorme potencia, el M6 dispone de un
sistema de frenos extremadamente eficiente y de gran
tamaño con discos perforados, de material compuesto
especialmente ligero. Con los frenos de discos de peso
optimizado, con pinzas flotantes de dos émbolos de
aluminio, el BMW M6 necesita muy poco espacio para frenar:
desde 100 km/h apenas necesita 36 metros y al detenerlo
desde 200 km/h, el recorrido de frenado es inferior a 140
metros.
Si ya el BMW
Serie 6 llama la atención por su aplomo, el M6 acentúa esa
impresión por diversos detalles de su diseño, que
consiguen que el coupé tenga una imagen aún más potente y
deportiva, aunque siempre de modo moderado y sin
ostentación.
El primer
elemento que salta a la vista es el impresionante faldón
delantero. En todos los automóviles M de BMW, el diseño se
somete a la función. El motor V10 necesita más o menos la
doble cantidad de aire de refrigeración que, por ejemplo,
el motor V8 del BMW 645Ci. Las grandes entradas
secundarias de aire, en el lado derecho e izquierdo del
faldón frontal, permiten que el motor del M6 reciba más
aire y que los frenos se refrigeren mejor. Gracias a su
forma, estas entradas acentúan el carácter deportivo del
coche.
Los
faldones laterales, de marcado perfil por razones
aerodinámicas, acentúan la imagen dinámica del coupé
deportivo. Estos faldones logran alargar el coche, por lo
que el BMW M6 parecer ser más bajo, estar más pegado al
asfalto. Las llantas de aluminio forjado de 19 pulgadas,
especialmente desarrolladas para este automóvil, tienen
radios dobles muy finos, son especialmente ligeras y
permiten ver muy bien los grandes discos de los frenos. En
comparación con una llanta convencional comparable, fue
posible reducir el peso en 1,8 kilogramos por llanta. El
logotipo M que se encuentra en las varillas embellecedoras
laterales, indica al conocedor que se trata de un BMW que
pertenece a la gama M y, que, por lo tanto, es un coche
muy deportivo. Al igual que todos los modelos M, los
espejos retrovisores exteriores tienen una forma
aerodinámica propia, marcadamente deportiva.
El faldón
posterior con el difusor característico, también cumple,
sobre todo, funciones aerodinámicas. En segundo término,
también es un elemento estético que llama mucho la
atención. Gracias a su forma especial, consigue mejorar el
guiado del aire por los bajos del coche y disminuye así
las fuerzas ascendentes. Los cuatro tubos terminales del
sistema de escapes doble, y que enmarcan el espacio del
difusor, son, entretanto, una solución que distingue a
todos los modelos M.
El BMW M3 CSL
fue el primer coche que obtuvo un techo de carbón
desarrollado y fabricado por BMW. Tras esa pequeña serie,
ahora BMW M GmbH fabrica para el M6 en serie un techo de
carbono, que le confiere una nueva dimensión a la idea de
la utilización inteligente de materiales ligeros. El
material de fibra de carbono, proveniente de la
competición automovilística, tiene la misma estabilidad y
ofrece la misma seguridad que el aluminio o, incluso,
acero, pero es mucho más ligero que esos dos metales. Al
reducirse la masa en el techo, el centro de gravedad es
más bajo y, además, el motor tiene que impulsar y los
frenos tienen que detener un coche menos pesado.
En
el habitáculo, el M6 tiene un equipamiento más fino de
piel Merino, que se ofrece en tres colores. Opcionalmente
puede adquirirse un equipamiento de piel completo, que
satisface los deseos más exigentes en los detalles más
mínimos.
A pesar de sus
impresionantes prestaciones, las ambiciones de competición
deportiva del BMW M6 no inciden negativamente en el
espacio disponible, y tampoco reducen el nivel de
seguridad activa y pasiva. Incluso el confort de la
conducción apenas es menor que el del modelo básico. Y en
lo que se refiere al consumo y al respeto del medio
ambiente, puede afirmarse que el M6 cabe perfectamente
dentro de la gama de automóviles BMW que, en esos
apartados, son ejemplares.
emch
Fuente/Fotos: Prensa BMW Group Argentina
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