
27/08/05
3:01 am.
"Ing. Guillermo
Peona"
En el año 1901 llegaba a
nuestro país un emigrante italiano, un "Torinés",
Guillermo Peona, un joven Ingeniero con grandes inquietudes y
conocimientos, pero tal vez con una sola meta, la de fundar una
Industria automotriz que lleve su nombre.
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Peona GP1, una cupé roadster Argentina |
Powerby©.- La historia automotriz
Argentina estuvo plagada de personas como "Don
Guillermo" y atesora numerosos
casos de intentos de fabricar un automóvil íntegramente
"criollo". Algunos de ellos pudieron concretar sus
sueños, sin embargo, existen
muchos otros que simplemente lograron uno o un par de
ejemplares o un prototipo, en los cuales distintos factores impidieron
concretar la tan ansiada meta de fabricación en serie.
Pero volviendo al Ingeniero, según
rezan recopilaciones de su vida, sus primeras
armas como joven ingeniero las realizó
en el Ferrocarril Sud. Todo comenzó al reparar una perforadora de rieles, la
cual hasta ese momento se había negado a funcionar, relegando
a los incautos postulantes a un puesto de oficial mecánico.
Sin embargo, y gracias al ingenio y habilidad del joven Peona,
la perforadora finalmente funcionó.
Muy poco
tiempo transcurrió -y a sabiendas de sus condiciones- la firma
Burisky, poseedora de un
taller naval y de fundición de bronces en la zona de Barracas,
le ofreció un cargo como socio industrial, y un sueño
empezaba a rondarle la cabeza.
Estando allí nace definitivamente en
el Ingeniero Peona la idea de construir un vehículo utilitario con un criterio popular,
a fin de que el hombre de trabajo pudiese tener un auto para
movilizarse ya sea en la ciudad o en el campo.
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Puesta en marcha del Peona GP1 |
Así fue como comienza el diseño
de un motor de características de avanzadas en la parte
técnica. Creó un motor 4
cilindros, de cuatro tiempos, de 900 centímetros cúbicos,
árbol de levas a la cabeza, perforado y con lubricación
forzada por bomba de engranajes, fundida en bronce. La
alimentación sería por carburador, el
encendido sería por medio de magneto, con distribuidor
independiente. Las piezas principales, como el block, fueron
fundidas y encamisadas.
El auto con que se empezaba a poner en marcha la meta del
Vehículo Argentino, netamente utilitario de fabricación
nacional, fue sin embargo una pequeña cupé roadster, el Peona G1 "tal su denominación",
sería un 2 plazas -un 2 + 2- con carrocería de aluminio, con
un motor de 900 cm3 montado sobre un chasis, con una caja de cambios
de 3
marchas hacia delante y marcha atrás, tracción trasera con suspensión
independiente adelante y eje rígido atrás.
Finalmente construido el
prototipo del PG1 en 1926 -la matricería necesaria para construir el
auto se desarrolló a partir del año 1914-, sus características
sobresalientes eran su carrocería hecha en Dural -Aleación
de Aluminio de uso aeronáutico-, su motor de 900cm3 era concepción
moderna para la época, con una caja de cambios de 3 Vel. y MA,
con engranajes
inclinados -la mayoría de los autos de esa época
tenían engranajes rectos-, dos de sus marchas eran de fuerza,
lo que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 90 Km.,
con tracción trasera, además contaba con una dirección por medio de una caja
multiplicadora a engranaje, los frenos eran traseros solamente
y poseía un curioso sistema de suspensión delantera
independiente, que a partir de un eje rígido, las masas de sus puntas de ejes disponían
-presumiblemente- de un grupo
elástico de resortes que le permitía desplazarse verticalmente sobre el eje
de rotación de la dirección, en tanto la trasera, es el clásico eje rígido
con ballestas.
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Motor Peona, un 4 cilindros de 900cm3 |
En
cuanto a su habitáculo,
poseía un tablero donde se encontraba el velocímetro, la llave de contacto y un
manómetro de presión de aceite. Sus butacas fueron revestidas en cuero, y la parte del piso se realizó en
fundición de aluminio en tierra. Para las partes de madera se utilizó algarrobo.
Con ya
superadas todas las pruebas de puesta a punto y con el
ingeniero Peona satisfecho, una firma muy acaudalada
le ofrece sus capitales para construir el PEONA GP1 en forma
masiva y cuando parecía que el sueño de un auto popular
-integramente
Argentino- se iba a hacer realidad, la muerte repentina de su
hijo los derrumba y el futuro de la empresa y del Peona GP1
"para todos" llega a su fin.
Los
últimos datos que disponemos de Don Guillermo Peona es que en
el año 1946 padeciendo de problemas de salud se
distanciaría del GP1, aunque arrumbado permanecía en su familia hasta
1982.
Esta historia -incompleta- de Don
Guillermo Peona termina, y
este es nuestro recordatorio, ¿y la de su sueño, el Peona
GP1? gracias a dios luego de una larga agonía solo y lejos
-afectivamente- de su dueño, goza de muy buena salud y será
motivo de otra nota -Clásicos-, y la de un niño que lo conoció
cuando tenía 4 años y hoy con unos años mas acuestas es su
feliz, orgulloso y merecido poseedor.
emch
fuente: Hugo Semperena, socio y ex presidente de CADEAA
fotos: Hugo Semperena
Powerby©.
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la pasión vive.
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