Site de Automovilismo:
Marcas, Industria, Diseño, F1, Indy Card, WRC, BTCC, DTM, GP, Nascar, 24
hs Le Mans, TC 2000, Turismo Carretera, Top Race, TN
25/03/05
6:41 am.
"Vauxhall 30/98 Wensum (1926)"
El 30/98 era un auto que conjugaba elegancia y performances, dando origen a
la tradición de autos sport ingleses. La carrocería Wensum, con sus espectaculares
formas inspiradas en la náutica, era la más exclusiva, ideal para las
exigencias de la clase alta de la época y este ejemplar en particular tuvo un
pasado rico y trágico en manos de la familia Botana. Una leyenda sobre ruedas.
Por un lado producía automóviles de funciones más bien utilitarias, de
transporte básico, y por el otro, autos de gran categoría entre los que
sobresalían los Rolls-Royce, los reyes del camino.
Fue una empresa que había surgido en el año 1903, la responsable de darle
nuevos matices a los conocidos entre los automóviles provenientes de la isla
británica. Aquellos buscaban un auto capaz de divertir y hacer sentir la
adrenalina de las performances, debían hasta allí mirar al continente, en
especial a Italia, Francia y Alemania, para obtener el objeto de sus desvelos
mecánicos.
Vauxhall, con el 30/98, el producto más caro de su catálogo, iniciaba la
tradición de los autos sport ingleses, con un vehículo con un potencial que le
permitía incluso participar en competencias de velocidad y resaltar la impronta
de quién iba detrás del volante, montado sobre unos trazos que definitivamente
no podían pasar desapercibidos.
El sector trasero es tan atractivo como la trompa, con un
curioso remate en forma de cola de bote.
Este modelo se acercaba más en su refinamiento y su precio a un buen
Rolls, sin nada que envidiarle en su construcción, exclusividad y la
progresividad de su marcha pero con el condimento de las performances y un aire
deportivo que terminaban por darle forma a una fórmula a la que no podía
mantenerse insensible ningún "Isidorito" de aquella época. Y a
carrocería más exclusiva, mayor imagen para el playboy que lo condujera.
Laurence Pomeroy fue quién "encendió la
lamparita" para desarrollar el 30/98. Todo nació a partir del deseo de
participar en una de las tradicionales competencias de trial de aquel entonces,
mezclas de carreras de velocidad con rally, que llevaba el nombre del Príncipe
Enrique.
Cuatro en línea. El tetracilíndrico de 4, 2 litros entrega
una potencia de 120 HP.
Ya en 1910 tres Vauxhall de Pomeroy le hicieron
frente a una competencia caracterizada por sus enormes motores que podía llegar
a los ocho litros de cilindrada. Sus autos tenían apenas cuatro cilindros con
válvulas laterales y cabeza en L y sólo tres litros.
De aquellos tres Prince Henry, bautizados así en
honor a esta competencia en donde tuvieron una destacada actuación, nació el
germen del 30/98 que ya en 1913 conseguía varias victorias en trepadas de
montaña.
La primera guerra mundial dejó trunca
momentáneamente su evolución cuando apenas se habían completado 13 chasis.
Luego de la guerra, se retornó a la producción. En el año '22 se desarrolló
una nueva cabeza de motor con las válvulas ahora alojadas allí, a la vez que
se reduce la carrera del pistón. Denominado OE, este propulsor de 4.224 cm³ es
el que equiparía al 30/98 hasta su último año de producción, 1927, y el
mismo que se esconde detrás del enorme radiador del ejemplar de esta nota.
British. Volante a la derecha y tapizados como testigos del
paso del tiempo
Cada uno de los cilindros cubicaba más de un
litro. Esta evolución final de un propulsor que había tenido sus orígenes
allá por el año 1914 tenía unas características fantásticas para la marcha
relajada. Se podía ir regulando sin ningún tiroteo y cuando el acelerador
recibía la orden, el auto trepaba sin sobresaltos hasta alcanzar sin esfuerzo
los 150 km/h.
Para accionar la caja se requiere de pericia y
costumbre. La palanca se ubica por afuera de la carrocería, y el ruido de los
mecanismos al colocar primera horrorizaría a cualquier usuario de un Rolls.
Cuando empieza a tomar temperatura, la intensidad del "clac" disminuye y el
comando se torna más preciso y suave.
Cambios. Selector y freno de mano ubicados por afuera de la
carrocería
El 30/98 era un auto caro y así fue que sólo se
construyeron 586 unidades. Más exclusivo era aún este modelo que llevaba una
carrocería con claras reminiscencias náuticas para una clientela muy especial,
del que sólo existen seis ejemplares.
En
aquella época, la inspiración náutica en
los automóviles era "lo mas". A. J. Hancock, un destacado piloto de
Vauxhall que cuando no corría en autos lo hacía en lancha, se atrevió a
volcar todo su bagaje de ideas náuticas sobre un automóvil. Sus hazañas sobre
el agua acostumbraban tener como escenario el río Wensum; de allí el nombre
para esta carrocería, la más interesante y valiosa de todas cuantas se hayan
montado sobre un Vauxhall.
Por si fuera poco suficiente con la rica historia
del modelo Wensum, este ejemplar en particular tiene una que el brillo del
aluminio pulido no puede opacar.
Llegó al país en 1926 obsequiado por el Príncipe de Gales, Eduardo de Windsor,
al magnate editorial Natalio Botana, con quien había estrechado una fluida relación
amistosa.
Botana, un personaje de aquellos que no
alcanza el tiempo y las páginas para relatar sus vivencias, lo estacionó
junto a sus diez Rolls-Royce, aunque poco tiempo después decidió regalárselo
a su hijo mayor, "Pitón", su predilecto.
Ruedas de rayo con fijación central Rudge.
El dueño de Crítica acostumbraba hacerle
este tipo de regalos al mayor y eso no hacía más que despertar los celos de su
mujer Salvadora Medina. El presente en forma de Vauxhall terminó por despertar
la ira de la mujer, quien dejó aflorar su resentimiento, no teniendo mejor idea
que contarle a "Pitón" que su padre no era en realidad Botana, sino
una pareja anterior. Su reacción fue tan inesperada como trágica. Pitón fue a
contarles esto a sus dos hermanos, los besó y ahí mismo, frente a ellos, desenfundó su arma y se pegó un tiro.
Botana padre se desprendió del signo trágico que llevaban todas las pertenecías
de su hijo, regalando el auto al mejor amigo de éste. Luego pasó por numerosas
manos hasta que hace unos treinta años el coleccionista Jorge Macome lo
compró en un remate. Felizmente, su amor por el auto impidió que la seducción
del dinero en la época de los precios exorbitantes y las
exportaciones masivas se lo llevaran y hoy, aunque no ya en sus
manos, podamos seguir extasiándonos ante la impronta de un auto tan
significativo en su propuesta como en la historia que le tocó protagonizar
en suerte.
FICHA
TÉCNICA
MOTOR
Ubicación Delantero longitudinal.
Nº de cilindros Cuatro en línea.
Cilindrada 4.224 cm3.
Alimentación Un carburador Zenith 48RA vertical.
Potencia máxima 120 HP a 3.500 rpm.
TRANSMISIÓN
Tipo Trasera. Embrague multidisco. Caja de cuatro velocidades y
M.A
CHASIS
Suspensión delantera A eje rígido, elásticos semi elípticos y
amortiguadores Hartford.
Suspensión trasera A eje rígido, elásticos semi elípticos y
amortiguadores Hartford.
Llantas y Neumáticos De cuatro telas en medida 8.20 x 120.
Ruedas de rayos con fijación central Rudge.
CARROCERÍA
Estructura A largueros longitudinales y refuerzos transversales.
Tipo Sport Tourer de aluminio.
Nº de plazas 4.
Distancia entre ejes / trochas 3.190 / 1.372 m.
PRESTACIONES
Velocidad máxima 150 km/h.
Trascribió: María Emilia Charnelli
Fuente: Auto Test
Fotos: Miguel Tillous